Alcanadre Calahorra

21,5 Kms

El que tiene a Dios no le falta nada, aunque no tenga nada más.

Dejamos el Albergue a nuestra izquierda y nos dirigimos hacia la calle De los Pilares. Seguimos recto esta calle que hace una ligera curva hacia la izquierda y luego a nuestra derecha. Atravesamos así el pueblo hasta alcanzar la carretera LR-260, que cruzamos en perpendicular. Se nos acaba el asfalto y entramos en un camino de carro. Seguimos siempre por ese camino, todo recto junto a un almacén que dejamos a nuestra derecha.

Pasamos una central de placas solares a nuestra derecha. A 1,3 km de ese punto y llegados al punto más alto del camino encontramos una bifurcación: tomamos el de la derecha, que nos viene más de frente. El camino gira a la derecha y lo seguimos, sin tomar ningún otro camino lateral.

Cruzamos la autopista AP-68 por el puente elevado y justo a la bajada, giramos a la izquierda, tomando el camino de tierra que sigue paralelo a la autopista. La N-123 nos corta nuestro camino. Cruzamos siguiendo a la derecha y más allá de la curva de entrada a la autopista entramos de nuevo en nuestro camino. Seguimos paralelos a la autopista hasta encontrar un túnel que nos permite pasarla al otro lado. Giramos a la derecha y seguimos hasta encontrar la vía del tren, que pronto cruzamos por un puente. Justo después del puente, tomamos un camino de tierra a nuestra derecha. El camino nos mantiene siempre paralelos a la vía del tren. Llegamos al Canal de Lodosa y seguimos a la derecha.

Llegamos a un camino asfaltado que cruzamos en perpendicular. Tomamos el camino asfaltado delante de nosotros. Seguimos por el camino de tierra hasta llegar a una cantera de piedra – arena. En el cruce tomamos la continuación de nuestro camino, casi delante de nosotros. El camino de tierra desemboca en una carretera, que tomamos a la derecha, y que nos lleva al puente que cruza la vía del tren.

Ya no dejamos la carretera asfaltada hasta llegar a Calahorra. Cruzamos una rotonda y seguimos recto. Entramos por la Carretera de Murillo y, a la izquierda, por la calle de San Millan, hacia la Plaza Diego Camporredondo. Seguimos todo recto por la calle Ruiz y Menta hasta llegar al Paseo del Mercadal, que tomamos a nuestra derecha. Al final del Paseo, tomamos a la izquierda por la calle de los Mártires, que luego se transforma en la calle Grande y luego la calle Mayor. Atravesamos la singular Plaza del raso y más adelante, a unos 300 m, junto a la Plaza de la Dra. García se encuentra el convento y la Iglesia de San Francisco, emplazamiento del moderno Albergue de peregrinos.

ALCANADRE

Taxis Pachicho. Tel: 948 693 055

Taxis Pradejon. Tel: 619 964 141

CALAHORRA

Albergue de Juventud  (para grupos a partir de 15 personas). Paseo de las Bolas s/n. Tel.: 941 105 071. Es obligado hacer una reserva en la Oficina Local de Juventud. Tel.: 941 146 511.

Albergue de peregrinos San Francisco. C/ Rasillo de San Francisco s/n. (18 plazas), al lado del convento de San Francisco. Tel.: 941 590 511 / 637 736 108

Ayuntamiento. Tel.: 941 105 050

Ciudad de Calahorra. C/ Maestro Falla, 1. Tel.: 941 147 434.

Hostal Gala. (descuento del 10% para peregrinos con credencial). Avenida de La Estación, 7. Tel.: 941 14 55 15.

Parador de Calahorra****. Paseo del Mercadal, s/n. Tel.: 941 130 358.

CALAHORRA: Ciudad bimilenaria, punto de encuentro con la calzada romana de Asturica a Tarraco. Llamada Calagurris por los romanos y Kalakoricos por los celtíberos. En la Plaza del Raso se encontraba el antiguo Foro Romano. Para los cristianos, lugar de recuerdo del martirio de dos legionarios romanos, Celedonio y Emeterio (año 300). Calahorra fue sede episcopal desde el s. IV, hecho que le permitió ejercer una gran influencia sobre la vasta extensión de su episcopado durante varios siglos. En el año 714 fue conquistada por los musulmanes, quienes dejaron su impronta en la agricultura y el urbanismo. Ciudad de gran tradición peregrina, como lo demuestra la pila bautismal de la Catedral de Santa Maria (siglo XVI), recubierta de conchas, calabazas y la imagen de Santiago. También digna de mención, la capilla del Cristo de la Agonía y la del “Cristo de la Pelota”. Población muy importante con más de 23.000 habitantes. Ofrece posibilidad de restaurantes, taller de bicicletas, farmacias, centro de salud, supermercados, bancos y oficina de turismo (C/ Ángel Oliván, 8. Tel.: 941 105 061. Abierta de martes a sábados, mañana y tarde. Domingos, sólo mañana).

 

Anotaciones: No olvidemos la “oración preparatoria”, que es el fruto final de toda la experiencia. No debemos olvidar esta importante oración. En esta “segunda semana” de la peregrinación interior se caracteriza por la intimidad: queremos conocer mejor a nuestro Señor y Rey, para seguirlo más de cerca. ¡La intimidad es imperativa! Tratemos de encontrar esa gracia de la intimidad con Jesucristo.

Petición: Rogaré al Padre por tres cosas que necesito y sólo Él puede conceder: un conocimiento más íntimo de Jesús, que se ha convertido en uno de nosotros; una experiencia más personal de su amor por mí para que le ame más tiernamente; y una más estrecha unión con Jesús en su misión de llevar la salvación a la humanidad.

Reflexiones: El compañero/a de Jesús crece en la conciencia de lo que el Rey es, por lo que se implica, cuáles son sus enemigos, cuáles son sus aspiraciones y planes. Uno/a crece en la intimidad al experimentar la presencia amorosa de este Rey que llama, enseña, cura, desafía, acepta y alimenta a sus seguidores tal y como son. El compañero/a de Jesús, el Rey, anhela pasar con Él todos los males, los abusos y la pobreza, si eso es lo que se requiere para la comunión íntima con Él. El compañero/a sabe que nunca está solo en la empresa. Se halla en constante comunión con el Rey en el trabajo, la oración y el descanso. El seguidor/a de las acciones del Rey entra totalmente en su misión: llevar la buena noticia de la salvación, la liberación, la justicia y la paz a todos los pueblos. Tomemos conciencia de que la llamada de Jesús es tal que nadie puede predecir dónde la peregrinación de la vida nos llevará, los cambios en la carrera y las relaciones, las muertes inesperadas o la extraordinaria buena suerte. No sabemos más de nuestro camino junto a Jesús de lo que sabemos respecto a quién vamos a encontrar al final de la caminata de hoy. Por lo tanto, se nos invita a unirnos a Jesús con gran generosidad y fe en Él.

Esta gran generosidad y la relación de unión íntima, también son el deseo profundo de Dios hacia la humanidad. Dios mira a la humanidad y siente ese deseo de intimidad llamando en Él. La encarnación es la respuesta al deseo de Dios de intimidad generosa. Ignacio nos invita a mirar a la Santísima Trinidad, que está mirando a la humanidad y compartir con Dios su visión: «Voy a ver a las personas diferentes… sobre la faz de la tierra, tan diversos en el vestir y el comportamiento: unos blancos y otros negros, algunos en paz y otros en guerra, unos llorando y otros riendo, algunos sanos y otros enfermos, unos naciendo y otros muriendo, y así sucesivamente.» A continuación, voy a ver y considerar las tres Personas Santas, sentadas, por así decirlo, en el trono real de su Divina Majestad. Están mirando el globo de la tierra, y ven la ceguera enorme de todos los pueblos, y cómo están sufriendo y muriendo en el absurdo del pecado… «Voy a escuchar lo que las personas divinas están diciendo, que es “Vamos a comprometernos en la redención de la raza humana.”»

Reflexionamos sobre la realidad del pecado y la rebelión contra el plan de Dios. Ahora reflexionamos sobre la compasiva libre elección de Dios con respecto a este mundo pecador: que Jesús vendrá a nuestra historia humana, y así mostrarnos una nueva manera de ser, redimirnos y traer el amor a nuestro corazón de piedra.

Textos:

Lucas 1,26-38. Dios invita a la colaboración de María en el misterio de la Encarnación. A pesar de poder decir “no”, María dijo libremente “sí”. Sentimos la esperanza y la maravilla presente en la escena: todo es posible para Dios, Elisabeth pensó que era estéril y ya está en su séptimo mes, porque nada es imposible para Dios. Si Dios puede llevar esto a cabo en el mundo, ¿¡qué es lo que no puede hacer Dios!?

Filipenses 2,5-11. Me sitúo en la imagen de la presencia de la Trinidad, que determinan que el Hijo sea uno de nosotros, y al contemplar a Jesús presente en el vientre de María, este antiguo himno expresa el misterio maravilloso de Dios de que el ser infinito se haga finito, el espíritu ilimitado y puro en ser humano encarnado.

Juan 1,1-14. Oramos con el prólogo del Evangelio de Juan y dejamos que Dios nos llene de admiración y asombro ante el don de sí mismo para mí y para todo su pueblo.

Lucas 1:39-55. Contemplando la visita de María a Isabel tratamos de estar alerta ante el drama humano y divino que se desarrolla en el encuentro. Estamos particularmente atentos a Jesús, presente ya en el vientre de María. La humanidad en Juan Bautista da la bienvenida a Jesús el Hijo de Dios.

Coloquio final: Hacer un resumen de lo meditado en el rato de oración, hablando con Jesús como un amigo lo hace con otro. Sincerarse con él sobre los puntos hallados en este rato de camino hecho. Acabar con el Padre Nuestro.

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Bicicletas dificultad media

no hay desniveles fuertes, pero hay algunos tramos con piedra suelta que dificulta el avance.

Alcanadre: Km 0.
Cruce carretera N-123: Km 7,2.
Puente sobre el tren: Km 9,3.
Calahorra: Km 21,5.

Ruta

Esquema de la etapa

Altimetría

El tiempo en Calahorra

Calahorra
25°
cielo claro
Humedad: 61%
Máx: 29 • Mín: 29
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Mar
38°
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37°
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