Pistas ignacianas 6

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Anotaciones: Hoy entramos en la consideración de la presencia del mal en nuestras vidas. Deseamos sentir vergüenza y dolor por nuestra manera pecaminosa de actuar. Se trata de experimentar un “día triste”, al descubrirme involucrado en esa realidad de nuestro mundo. Ignacio nos invita a estar en ese humor apesadumbrado durante la meditación, en nuestro caminar, en nuestro día, para ayudarnos a entrar mejor en la consideración del mal. El pecado no nos es ajeno. Los jesuitas se definieron así: «¿Qué significa ser jesuita? Es saber que uno es pecador, pero llamado a ser compañero de Jesús como lo fue Ignacio… ¿Qué es ser hoy un compañero de Jesús? Es comprometerse a participar, bajo el estandarte de la Cruz, en la lucha crucial de nuestro tiempo: La lucha por la fe y la lucha por la justicia que aquella incluye» (Congregación General 32:11-12).

Petición: Consciente del fin para el que fui creado y de la vocación a la que Dios me invita, te ruego, Señor Jesús, me concedas comprender en profundidad la presencia en mi del pecado y de mis tendencias desordenadas, para que sintiendo vergüenza y confusión, pueda obtener la curación y el perdón.

Reflexiones: Hemos estado reflexionando sobre el plan de Dios para la humanidad, la armonía que se produce cuando nuestras relaciones con otras personas y el mundo están bien ordenadas. Hoy reflexionamos sobre la realidad del pecado, es decir, sobre el grave des-orden en nuestro mundo. El pecado no es un accidente o un error. El pecado es la elección, más o menos consciente, del desorden y el caos en la vida de otros (y la propia) movidos por deseos desorientados del verdadero fin: el vendedor que engaña a los clientes para enriquecerse, el proxeneta que vende los niños para la esclavitud sexual, el funcionario del gobierno que roba el dinero y permite a los ciudadanos vivir en la miseria, el cónyuge cuyos hijos no reciben el amor que se merecen. Hoy meditaremos no tanto en nuestra propia historia personal (que dejamos para mañana), sino en la realidad dura y cruel del pecado en nuestro mundo y el desorden, dolor y caos que provoca. El pecado tiene consecuencias. Contemplaremos también la imagen de Cristo clavado en la cruz, una imagen que vemos cada vez que  entramos en una Iglesia Católica. Cristo entró en nuestra historia y sufrió también las consecuencias del mal que hacemos los humanos. Cristo optó por redimirnos y convertir nuestro camino de mal en un camino de bien. Meditaremos que hoy, tal vez en nuestra cultura, hemos perdido la conciencia de la realidad del mal, que hay y hacemos. Proponemos ir pasando imágenes del mundo que padece a causa de la injusticia que se está construyendo en todos los intercambios mundiales. Repasar imágenes de la crisis económica mundial, de las revoluciones frustradas y las causas de la misma. Ir pasando por las situaciones que nos muestran las raíces del pecado y el egoísmo en el mundo. Al caminar por este mundo del dolor, orar para tener una visión clara del pecado que está actuando sin ningún tipo de vergüenza a nuestro alrededor y en nuestras vidas. Y rogar que podamos sentir la vergüenza de tanto desorden en nuestro interior.

Textos:

Jeremías 18,1-10. La vasija de barro que trabajaba el alfarero se echó a perder en sus manos y modeló otra vasija.

1 Carta de Juan 1,05-2,02. Si decimos: “No tenemos pecado”, nos engañamos y la verdad no se encuentra en nosotros. Pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en Aquel, que es el Justo, para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Coloquio final: «Imaginando a Cristo nuestro Señor delante y puesto en cruz, hacer un coloquio; cómo de Creador es venido a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte temporal, y así a morir por mis pecados. Otro tanto, mirándome a mí mismo, lo que he hecho por Cristo, lo que hago por Cristo, lo que debo hacer por Cristo; y así viéndole tal, y así colgado en la cruz, discurrir por lo que se ofreciere. El coloquio se hace propiamente hablando, así como un amigo habla a otro, o un siervo a su Señor; cuándo pidiendo alguna gracia, cuándo culpándose por algún mal hecho, cuándo comunicando sus cosas, y queriendo consejo en ellas; y decir un Padrenuestro.»

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2 Responses to Pistas ignacianas 6

  1. Jim says:

    Just discovered this wonderful site. Any chance the Ignatian tips for each stage could form one document that could be downloadable? Any possibility that a guide book might emerge out of this?

    • Equipo Camino Ignaciano says:

      Sorry… we are still working and improving day by day…. Right now you can only get the Ignatian Tips “one by one”. We have in mind to put everything in one document… but… not right now. And yes: one guide book would be printed… not in a short term but it will come out… certainly!!

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