Pistas ignacianas 15

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Anotaciones: Seguimos caminando con Jesús, para verle más claramente, amarle más profundamente y seguirle con más cercanía. No olvidemos la “oración preparatoria”, siempre antes de ponernos en oración y también a lo largo del día. Recordemos que el coloquio final se hace cada vez más importante: vamos entrando en ese conocimiento interno de Jesús que ha de dar fuerza a nuestro compromiso de vida. Esto se discute con nuestro “amigo” en el coloquio al final de la oración y durante el día.

Petición: Rogaré al Padre por tres cosas que necesito y sólo Él puede conceder: un conocimiento más íntimo de Jesús, que se ha convertido en uno de nosotros; una experiencia más personal de su amor por mí para que le ame más tiernamente; y una más estrecha unión con Jesús en su misión de llevar la salvación a la humanidad.

Reflexiones: Después de ver a Jesús curando, otra gran imagen a admirar en Jesús es la de predicador: ¡fue un verdadero innovador! ¡Y un hombre libre de verdad! Admiremos la claridad y la pureza del mensaje de Jesús, y su valentía al proclamar el Reino, aunque era muy consciente del peligro que ello entrañaba. Jesús mantiene su enfoque inquebrantable en la justicia del Reino de Dios. Él no acepta la hipocresía, el doble juego. Rechaza las posiciones legalistas o rituales que alzan la letra de la ley por encima de su verdadero espíritu.

Jesús promulga la nueva alianza, su plan de vida, su plan de acción sobre cómo nosotros, sus seguidores, le ayudaremos a restaurar en este mundo  lo que Dios había previsto inicialmente para los seres humanos, tratándose unos a otros con su Amor. El famoso “Sermón de la Montaña” o “el Manifiesto del Reino” llega temprano en el ministerio de Jesús. Hemos oído estas palabras antes, pero no dejemos que su familiaridad vaya en detrimento de su llamada radical. Que la escucha reverente de este discurso,  permita que la semilla de la Palabra de Jesús sea implantada en mí y que pueda echar raíces. Imaginémonos sentados en medio de la gente sencilla y humilde que se reunió en una colina escuchando a Jesús exponer su “camino”. Entonces como ahora, su camino es muy contracorriente: nos invita a ser y vivir los valores exactamente contrarios a los que la cultura contemporánea y la oferta de publicidad consumista nos invita. En su tiempo, Jesús estuvo en contradicción con su mundo.

Textos:

Mateo 23: 11-12, 23-24. El que es mayor entre vosotros será vuestro servidor,  el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Mateo 5: 1-48. Al ver las multitudes, subió a la montaña, y cuando se sentó sus discípulos se le acercaron. Y hablando les enseñaba, diciendo…

Juan 12:44-50. Me deshago de mí mismo para escuchar a Jesús: en su mensaje escucho la voz del Padre.

Coloquio final: Hacer un resumen de lo meditado en el rato de oración, hablando con Jesús como un amigo lo hace con otro. Sincerarse con él sobre los puntos hallados en este rato de camino hecho. Si así lo sentimos, podemos pedir a Jesús el ser aceptados bajo su bandera. Acabar con el Padre Nuestro.

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